Declaración de los pueblos en Klimaforum09. Cambiemos el sistema, no el clima

domingo, 20 de diciembre de 2009

Minga Informativa *

Adital -
1. Preámbulo

Hay soluciones a la crisis del clima. Lo que necesitan los pueblos y el planeta es una transición justa y sostenible de nuestras sociedades a un modelo que garantice el derecho a la vida y la dignidad de todas las personas, y entregue un planeta más fértil y vidas más plenas a las generaciones presentes y futuras. Una transición basada en los principios democráticos de la solidaridad, en particular con los más vulnerables, la no discriminación, la igualdad de género, la equidad y la sostenibilidad; que reconozca que somos parte de la naturaleza, a la que amamos y respetamos. Para solucionar la crisis del clima, sin embargo, es necesario despertar conciencias y adoptar medidas decisivas según principios que respeten los derechos. Las naciones tienen la obligación de cooperar en el ámbito internacional para garantizar el respeto de los derechos humanos en todo el mundo, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

Nosotros, los pueblos, las comunidades y todas las organizaciones participantes en Klimaforum09 en Copenhague, hacemos un llamado a todas las personas, organizaciones, gobiernos e instituciones, incluidas las Naciones Unidas, para que contribuyan a esta transición necesaria. Será un trabajo difícil. La crisis actual reviste aspectos económicos, sociales, ambientales, geopolíticos e ideológicos que se afectan y se fortalecen mutuamente, y que potencian la crisis del clima. Esta encrucijada de crisis climática, energética, financiera, alimentaria e hídrica, entre otras, nos empuja a unirnos y a transformar el sistema social y económico dominante y la gobernanza mundial, que impide hallar las soluciones que exige la crisis del clima. Por este motivo, es necesario un movimiento de base que actúe urgentemente. Es necesario pagar la deuda ambiental y climática.

No se deben promover y adoptar soluciones falsas, peligrosas y a corto plazo como la energía nuclear, los agrocombustibles, la compensación de emisiones, la captura y almacenamiento del dióxido de carbono, el biochar, la bioingeniería y el comercio de derechos de emisión. En lugar de ello, deberíamos llevar a cabo una transición plenamente sostenible, basada en recursos limpios, seguros y renovables y en la conservación de energía.

Celebramos las alianzas entre los movimientos sociales y los diversos sectores, que representen a todos los grupos de edad, géneros, orígenes étnicos, creencias, comunidades y nacionalidades. Queremos dar forma a nuestro futuro construyendo un movimiento popular sólido compuesto por jóvenes, mujeres, hombres, trabajadores, campesinos, pescadores, pueblos indígenas, gente de color y grupos sociales urbanos y rurales que sea capaz de actuar a todos los niveles de la sociedad para paliar la degradación del medio ambiente y el cambio climático. Instamos a un nuevo orden económico internacional y apoyamos una Organización de las Naciones Unidas fuerte y democrática, por oposición al G8, el G20 u otros grupos cerrados de países poderosos.

2. El desafío, desde nuestro punto de vista:

La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera ha alcanzado ya niveles tan altos que el sistema climático se ha desequilibrado. La concentración de CO2 y la temperatura del mundo han aumentado aceleradamente en los últimos 50 años y subirán aun más rápido en las próximas décadas. Esto se suma a multitud de desequilibrios ecológicos, cuyo impacto pone en peligro las vidas y medios de subsistencia de los pueblos del mundo, y en particular de las personas desfavorecidas y otros grupos vulnerables.

El desequilibrio del sistema climático da lugar a episodios extremos más acusados y frecuentes de calor y lluvias, ciclones tropicales, huracanes y tifones, inundaciones y sequías intensas, pérdida de biodiversidad, corrimientos de tierras, aumento del nivel del mar, escasez de agua potable, periodos vegetativos más cortos, menor rendimiento, deterioro o pérdida de tierras agrícolas, menor producción agrícola, pérdidas de ganado, extinción de ecosistemas y agotamiento de los caladeros, entre otros. Estos fenómenos dan lugar a crisis alimentarias, hambruna, enfermedades, muertes y desplazamientos, así como a la desaparición de formas de vida sostenibles.

A esto se suma la introducción de los transgénicos, los monocultivos y la industrialización de la agricultura, fuertemente promovida por empresas que suponen una grave amenaza para la estabilidad y diversidad de los ecosistemas. Además, esto acarrea la marginalización y el empobrecimiento de los pequeños campesinos y socava su soberanía alimentaria. La agricultura industrial tiene por objeto dar respuesta a la demanda mundial que procede del consumo excesivo, en particular en los países del Norte, y no a las necesidades básicas locales. Lo mismo puede decirse de las industrias pesqueras modernas, la silvicultura intensiva y la minería, que destruyen los ecosistemas, disminuyen la biodiversidad y arruinan la vida y los medios de subsistencia de las comunidades locales. Estas consecuencias del cambio climático, junto a la desigualdad social creciente y las graves repercusiones en nuestro entorno común, ya están devastando las vidas de millones de personas y comunidades locales.

Ahora bien, nosotros los pueblos no estamos dispuestos a aceptar que ese sea nuestro destino. Por eso están surgiendo con rapidez movimientos populares que están decididos a defender sus medios de vida y a luchar contra esas fuerzas y las causas que nos han llevado por este camino suicida de destrucción ambiental. En Asia, África, Oriente Medio, Oceanía y América Central y del Sur, así como la periferia de América del Norte y Europa, están surgiendo movimientos populares para luchar contra la explotación de sus tierras por parte de intereses extranjeros y retomar el control de sus propios recursos. Una nueva forma de activismo ha revitalizado los movimientos ambientalistas y ha dado lugar a una amplia variedad de protestas y acciones contra la minería, las grandes presas, la deforestación, las centrales térmicas de carbón, la navegación aérea y la construcción de nuevas carreteras, entre otras. Cada vez hay mayor conciencia sobre la necesidad de cambiar profundamente el actual paradigma económico. En los distintos movimientos están proliferando formas de vida alternativas.

Al mismo tiempo, la opinión pública se ha dado cuenta de que los responsables políticos actuales no están dispuestos a enfrentarse a la amenaza del cambio climático y de la degradación ambiental. La llamada estrategia de crecimiento verde o crecimiento sostenible ha resultado ser una excusa para perpetuar el mismo modelo básico de desarrollo económico, que es una de las causas fundamentales de la destrucción ambiental y la crisis climática.

3. Las causas, desde nuestro punto de vista:

La causa inmediata y principal del cambio climático producido por la mano del hombre es una emisión sin precedentes de gases de efecto invernadero a la atmósfera, originada por el incremento del consumo de combustibles fósiles para la industria, el comercio, el transporte y fines militares, por mencionar sólo algunas fuentes significativas. Otros inductores importantes del cambio climático son la deforestación, las industrias extractivas, la degradación forestal (con excepción de la agricultura itinerante sostenible de los pueblos indígenas), la interrupción del ciclo del agua, el robo de tierras para extender la agricultura industrial, el aumento de la producción cárnica industrial y otros tipos de uso no sostenible de los recursos naturales. Control y propiedad desiguales de los recursos.

Estas causas inmediatas son el resultado de un sistema económico mundial no sostenible construido a partir de un acceso y un control desiguales a los limitados recursos del planeta y a los beneficios que se derivan de su uso. Este sistema se basa en la apropiación de tierras comunales locales, nacionales y mundiales por parte de las élites locales y mundiales. Los tan alabados avances en tecnología, en producción y en progreso humano son los que en realidad han producido los desastres de desarrollo locales y mundiales. Aún así, una élite mundial privilegiada sigue empeñada en un consumo desmesurado y una producción irresponsable que busca solo el lucro, mientras un gran porcentaje de la humanidad se ve sumido en la pobreza y consume apenas lo necesario para la subsistencia y la supervivencia, o incluso menos.

Ésta es la situación no sólo en los países del Sur, sino también en el Norte. Las empresas transnacionales más grandes del mundo, con sede principalmente en los países del Norte y en paraísos fiscales, pero con operaciones en todo el mundo, llevan mucho tiempo al frente de estos excesos. La competencia entre las transnacionales y los países ricos por los recursos y por mayores cuotas de mercado, así como los acuerdos y tratados de comercio, han llevado a una opresión neocolonial de los pueblos del Sur, a los que se les han negado la propiedad y el control legítimos de sus recursos. La Organización Mundial del Comercio, las instituciones financieras internacionales, así como la Unión Europea y los Estados Unidos, por medio de acuerdos bilaterales, están incrementando la privatización y la mercantilización de los recursos públicos a la vez que intensifican el robo de los recursos naturales a los países subdesarrollados y les imponen condiciones que aumentan su dependencia. Corrientes de pensamiento imperantes y alternativas.

El modelo de desarrollo que promueven estas instituciones no es sólo cuestión de "economía". El paradigma económico imperante está directamente relacionado con un sistema de pensamiento que se basa en una imagen del ser humano como "ser económico". Esta ideología la apoyan los grandes medios de comunicación y las empresas de mercadotecnia que promueven el egoísmo, la competencia, el consumo material y la acumulación ilimitada de riqueza personal sin prestar atención a las consecuencias sociales y ecológicas de tal comportamiento. Este sistema de pensamiento está íntimamente ligado a las corrientes de patriarcado y paternalismo.

Si realmente queremos hacer frente a esta crisis, necesitamos entender que la especie humana forma parte tanto de la naturaleza como de la sociedad, y que no puede existir sin ellas. Por tanto, si queremos que la humanidad sobreviva, tenemos que respetar la integridad de la Madre Tierra y tenemos que esforzarnos por conseguir la armonía con la naturaleza y la paz dentro y entre las culturas. Somos, al mismo tiempo, ciudadanos de diferentes países y de un sólo mundo. Todos compartimos la responsabilidad por el bienestar presente y futuro de la familia humana y de todos los demás seres vivos. El espíritu de solidaridad humana y de parentesco con toda forma de vida se refuerza si vivimos de acuerdo con el principio de "Uno entre muchos".

4. Una transición justa y sostenible:

Está claro que para solucionar la crisis del clima se requieren transformaciones de gran alcance, que actualmente están excluidas del orden del día de quienes diseñan las políticas en los gobiernos y en las instituciones multilaterales. Los pueblos piden un cambio de sistema, no "lo mismo de siempre", ni el uso indiscriminado de apaños tecnológicos y comerciales con los que los grandes intereses han establecido y limitado la agenda climática. Los movimientos populares no carecen de visiones alternativas para la sociedad ni de pasos concretos que se deban tomar para acercarse a un futuro sostenible a la vez que se abordan las crisis climática, hídrica, económica y alimentaria. Dicha transición sostenible empezará con muchas iniciativas diferentes. Algunos de los pasos hacia la transición sostenible son:

· Soberanía alimentaria y agricultura ecológica: Defender el derecho de los pueblos, comunidades y países a establecer sus propios sistemas de producción, incluyendo las políticas de agricultura, pesca, alimentación, bosques y territorio que sean apropiadas para sus circunstancias desde un punto de vista ecológico, social, económico y cultural. Se debe respetar y garantizar el acceso de las personas, especialmente de las mujeres, al control de los recursos productivos tales como la tierra, las semillas y el agua. La producción agrícola debe basarse principalmente en conocimientos locales, tecnologías apropiadas y técnicas sostenibles desde un punto de vista ecológico que absorban el CO2, lo mantengan en los diferentes sistemas nativos de plantación, capten y mantengan el agua y devuelvan al suelo más nutrientes de los que se extrajeron. La producción agrícola y alimentaria se debe centrar principalmente en satisfacer las necesidades locales, fomentar el autoabastecimiento y promover el mercado laboral local, así como en reducir el uso de recursos, los residuos y las emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo del proceso.

Apropiación democrática y control de la economía: La reorganización de los bienes de producción de la sociedad hacia formas más democráticas de apropiación y gestión, con el fin de satisfacer las necesidades básicas de las personas, tales como la creación de empleo, el acceso al agua, la vivienda, la tierra, los sistemas sanitarios y educativos, la soberanía alimentaria y la sostenibilidad ecológica. Las políticas públicas deben garantizar que los sistemas financieros favorezcan los intereses públicos y que canalicen los recursos para la transformación sostenible de la industria, la agricultura y los servicios.

Soberanía energética: Una reducción radical del consumo energético, especialmente en los países injustamente enriquecidos, combinada con un nuevo enfoque hacia fuentes de energía públicas y renovables, como la energía solar, eólica, geotérmica, del oleaje y de las minicentrales hidroeléctricas, así como el desarrollo de sistemas de distribución eléctrica autosuficientes para garantizar el suministro de energía a las comunidades, y la propiedad pública de la red eléctrica.

Planificación ecológica de las zonas urbanas y rurales: El objetivo es reducir radicalmente el consumo de energía y recursos, y la cantidad de residuos y contaminación, fomentando al mismo tiempo que se cubran las necesidades básicas de los ciudadanos con medios locales. Una planificación urbana y rural basada en los principios de la justicia social que ofrezca un servicio igualitario a todo el mundo y reduzca la necesidad de transporte. Promover los sistemas de transporte público, como sistemas ferroviarios ligeros y de alta velocidad y carriles bici, para reducir de este modo la necesidad de utilizar vehículos privados a motor y descongestionar las carreteras, a la vez que se mejora la salud pública y se reduce el consumo de energía.

Instituciones educativas, científicas y culturales: Reorientar la investigación pública y la educación para satisfacer las necesidades de la población y el medio ambiente, en lugar de la tendencia actual que se limita a desarrollar tecnologías privadas y lucrativas. La investigación y el desarrollo deberían ser, ante todo, un esfuerzo abierto y colaborativo por el bien común de la humanidad. Se deberían eliminar las patentes sobre las ideas y la tecnología. Se debería fomentar un intercambio justo de tecnologías apropiadas, el conocimiento tradicional y las prácticas indígenas innovadoras, así como el intercambio de ideas entre países.

Poner fin al militarismo y a las guerras: El actual modelo de desarrollo basado en los combustibles fósiles nos conduce a la violencia, la guerra y los conflictos armados por el control de la energía, la tierra, el agua y otros recursos naturales. Esto queda patente en la invasión y ocupaciones de Irak y Afganistán dirigidas por Estados Unidos y la militarización en todo el mundo de aquellas regiones que poseen combustibles fósiles y otros recursos naturales. Se está expulsando violentamente a campesinos y comunidades indígenas de sus tierras para abrir paso a plantaciones de agrocombustibles. Se han gastado billones de dólares en la industria armamentística, despilfarrando ingentes recursos humanos y materiales que deberían dedicarse a realizar una transición sostenible.

Dando pasos hacia adelante vamos aprendiendo. Estos pasos nos ayudarán a convencer a la gran mayoría de la gente de que una transición sostenible trae la promesa de una vida mejor y más plena. Los campos social, político, económico y ambiental están íntimamente interrelacionados. Por tanto, una estrategia coherente debería cubrirlos todos: esta es la idea central del concepto de transición sostenible.

Un aspecto de este concepto es el restablecimiento de las comunidades locales en lugar del mercado global como unidad básica social, política y económica. La cohesión social, la participación democrática, la rendición de cuentas económica y la responsabilidad ecológica sólo se pueden alcanzar asegurando que cada decisión se tome al nivel más básico que sea adecuado. Ésta es una lección básica que hemos aprendido de las culturas étnicas y las comunidades locales.

Un enfoque comunitario, por tanto, no contradice la necesidad de una cooperación internacional extensiva. Por el contrario, requerirá alianzas más firmes dentro y a través de las fronteras entre productores directos en la agricultura, la silvicultura, la pesca y la industria. Las alianzas reforzadas por la igualdad de género y por el reconocimiento y la eliminación de las relaciones de poder injustas a todos los niveles. También incluye la necesidad de acuerdos cooperativos regionales e internacionales más fuertes para administrar los recursos comunes y compartidos, como los recursos hídricos transfronterizos. Además, la cooperación internacional promoverá el intercambio completo de ideas, tecnologías y conocimientos a través de todas las fronteras, además de entrar en un diálogo abierto, basado en el respeto mutuo entre las diferentes culturas.

5. Vías de transición:

Muchas personas trabajan para crear una industria, agricultura, silvicultura y pesca más sostenible, así como en el sector de las energías renovables. Estas iniciativas dentro del sistema han desarrollado aún más las alianzas con otros sectores de la sociedad, los sindicatos, los consumidores, la población urbana, los profesores y los investigadores; todos ellos se esfuerzan para alcanzar modos de vida más sostenibles. Naciones Unidas y la Conferencia de las Partes Debemos influir en las negociaciones sobre el Cambio Climático y la 15ª Conferencia de las Partes (CDP15) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Las lecciones aprendidas de rondas de negociaciones previas no son muy prometedoras. A pesar de los planes de alto nivel de acción concertada iniciados en la Convención Marco sobre el Cambio Climático de Río de Janeiro de 1992, y posteriormente en el Protocolo de Kioto de 1997, los resultados son escasos y no se han solucionado los problemas. De hecho, la situación ha empeorado, pues ha habido muy poco progreso en los principios, objetivos y plazos de la Convención y del Protocolo. Los mismos intereses de las grandes empresas, que en gran medida son responsables de la crisis del clima, parecen tener una influencia inmensa en las políticas climáticas a escala nacional y mundial.

Nos oponemos firmemente a esta influencia antidemocrática de los lobbies en las actuales negociaciones de la CDP. Al contrario, pedimos a los estados que pongan en práctica mecanismos de evaluación para todas las políticas e instrumentos políticos bajo la CMNUCC, para asegurar procesos inclusivos y deliberativos multilaterales que reparen las desigualdades existentes, ya sean de género, color, edad, discapacidad u otras formas de discriminación en las negociaciones de la CDP. Exigimos que la CDP15 llegue a un acuerdo que inicie la recuperación del equilibrio ambiental, social y económico del planeta con medios que sean sostenibles e igualitarios ambiental, social y económicamente, y que finalmente culmine en un tratado jurídicamente vinculante.

Nuestras exigencias

Levantamos nuestra voz ante los líderes de la CMNUCC para postular las exigencias y alternativas del pueblo.

1. Supresión de los combustibles fósiles: Pedimos una estrategia clara para desmantelar la era de los combustibles fósiles en los próximos 30 años, que deben incluir hitos específicos para cada período quinquenal. Exigimos una reducción inmediata en las emisiones de gases de efecto invernadero de los países industrializados de, como mínimo, un 40% en comparación con los niveles de 1990 para el año 2020.

2. Reparaciones y compensación por la deuda climática y por los delitos ambientales: Exigimos reparaciones plenas para los países del Sur y aquellos empobrecidos por los estados del Norte, las corporaciones transnacionales y por instituciones de paraísos fiscales. De este modo, afrontamos parcialmente las injusticias históricas asociadas a la industrialización desigual y el cambio climático, originado en el genocidio de naciones indígenas, el tráfico transatlántico de esclavos, la era colonial y las invasiones.
Esto debe ir acompañado de una estrategia igualmente clara para que los que se han enriquecido compensen a los pueblos empobrecidos por la deuda climática, y más ampliamente por la deuda ecológica. Se debería establecer un fondo global y democrático para dar un apoyo directo a las víctimas del cambio climático.
Los países desarrollados deben proporcionar tecnologías nuevas, obligatorias, adecuadas, con financiación fiable y libre de patentes para que se adapten mejor a impactos climáticos adversos y para llevar a cabo reducciones de emisiones.
Esto permitiría a los países en desarrollo desempeñar un papel en la contención del cambio climático, al mismo tiempo que se satisfacen las necesidades y aspiraciones de sus poblaciones. Las instituciones financieras internacionales, las agencias donantes y los mecanismos comerciales no deberían tener parte en las reparaciones.

3. Una prohibición global inmediata de la deforestación de bosques primarios y el inicio paralelo de un programa mundial ambicioso de plantación de árboles basado en especies nativas de diversa índole en asociación con pueblos indígenas y comunidades dependientes de los bosques. De forma similar, una prohibición de métodos de pesca industrial a gran escala y una vuelta a prácticas pesqueras principalmente de tipo local y sostenible. Por último, una prohibición de la apropiación de la tierra por parte de intereses extranjeros y la aceptación plena de la soberanía popular sobre los recursos naturales.

4. Nos oponemos radicalmente a las falsas y peligrosas soluciones orientadas al mercado y centradas en la tecnología que proponen muchas compañías transnacionales. Entre ellas, la energía nuclear, los agrocombustibles, la captura y el almacenamiento del carbono, los Mecanismos de Desarrollo Limpio, el biochar, los cultivos transgénicos "climate ready", la geoingeniería y la reducción de emisiones a través de la deforestación y de la degradación de los bosques (REDD) definida en la CMNUCC. Todas ellas no hacen más que producir nuevas amenazas ambientales y no solucionan la crisis del clima. Las compensaciones y el comercio del carbono también son instrumentos falsos e injustos porque tratan un recurso mundial común, como es la atmósfera, como un producto que puede poseerse y comercializarse. Hasta ahora el sistema no ha mostrado ninguna ventaja y, al permitir a los países ricos compensar la reducción de sus obligaciones, ha mantenido este sistema injusto e insostenible.

5. Un impuesto equitativo sobre las emisiones de carbono: Exigimos un impuesto equitativo sobre las emisiones de carbono en lugar del régimen de cuotas comerciables carbono. Los ingresos obtenidos a través de dicho impuesto deben devolverse a los pueblos de manera equitativa y una parte de ellos debería utilizarse para compensar y para contribuir a financiar la adaptación y a la mitigación. Sin embargo, esto no sustituye la reparación de la ya acumulada deuda climática.
Dicha compensación y financiación debe ser incondicional y quedar fuera de los mecanismos de mercado y de las instituciones financieras. Se debe fomentar la reducción de las emisiones por medio de un impuesto sobre el carbono transparente y fuertemente progresivo, y por medio de reglamentos específicos que eliminen paulatinamente el uso de combustibles fósiles a la vez que promueven una energía segura, limpia y renovable.

6. Instituciones multilaterales y empresas transnacionales: Las instituciones económicas y financieras internacionales como la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, los bancos de desarrollo regional, las instituciones donantes y los acuerdos de comercio son injustos, no sostenibles y no rinden cuentas y habría que sustituirlos por instituciones equitativas y democráticas que funcionen dentro del marco de la Carta de las Naciones Unidas, que respeten la soberanía popular sobre los recursos y promuevan la solidaridad entre los pueblos y las naciones.
También se debería crear un mecanismo que controle y vigile estrechamente las operaciones de las empresas transnacionales. Finalmente, nos comprometemos a trabajar activamente para llevar a cabo estas transiciones sostenibles para nuestras sociedades dentro de las líneas que impulsamos en esta Declaración.

6. Un movimiento mundial para una transición sostenible:

Independientemente de los resultados de la Cumbre de Copenhague sobre el Cambio Climático, hay una necesidad urgente de construir un movimiento mundial de movimientos que trabajan a largo plazo en favor de una transición sostenible para nuestras sociedades. A diferencia de las estructuras de poder vigentes, este movimiento debe crecer en sentido ascendente. Lo que necesitamos es una gran alianza de movimientos ambientales, sociales, sindicales, agrícolas, de sociedad civil y otras partes alineadas que puedan trabajar juntos en la lucha política diaria a escala local, nacional e internacional. Esa alianza implica al mismo tiempo la creación de una nueva mentalidad y nuevas formas de activismo social, y debe ser capaz no sólo de reaccionar ante las prácticas no sostenibles, sino también de demostrar por el ejemplo cómo puede funcionar una nueva economía sostenible. Nosotros, los pueblos, comunidades y organizaciones sociales participantes en Klimaforum09 estamos comprometidos a capitalizar los resultados logrados en este foro para proseguir el desarrollo de un movimiento mundial de movimientos. Esta Declaración tiene por objeto servir de inspiración al desarrollo de ese movimiento y marcar el rumbo que queremos seguir. Juntos, podemos propiciar una transición mundial hacia un futuro sostenible. Únanse a nosotros.

[Minga Global por la Madre Tierra y los Pueblos -
http://www.movimientos.org/defensamadretierra/show_text.php3?]

* Minga Informativa de Movimientos Sociales

Honduras: ‘Tantas veces me mataron, tantas veces me morí…’

Claudia Korol *

Adital -

WALTER TROCHEZ ¡¡PRESENTE COMPAÑERO EN TODAS NUESTRAS LUCHAS!!

Por la mañana nos llegó la información de Berta Cáceres, dirigente de COPINH (Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras): "Les reenvío esta terrible y dolorosa noticia. Nuestro hermanito de lucha Walter fue asesinado. Un muchacho increíble, prometedor, con un enorme potencial, un defensor de Derechos Humanos, incansable. Reina la impunidad total".

Las palabras siguen bailando dolorosamente en nuestros cuerpos…

Los muertos, los asesinados de Honduras, se siguen sumando.

Llega otro mensaje que dice: "Asesinaron a Walter Trochez, activista de derechos humanos, especialmente de la comunidad LGTTTBI. En el centro de Tegucigalpa, desde un carro en movimiento le dispararon. Fue llevado al hospital Escuela donde murió".

No es la primera vez que agredían a Walter. El viernes 4 de diciembre, había sido atacado de manera salvaje. En esa ocasión logró escapar. En cuanto pudo, hizo la denuncia. Lo habían amenazado con matarlo, y tirarlo en La Montañita, un lugar que en la década de los 80 había sido utilizado como cementerio clandestino.

En esa oportunidad, Walter había ido a la calle Real a repartir condones a las transexuales. Cuenta que cuando llegó al parque La Libertad, sintió que lo seguían. (Así son las cosas, Walter, en tu Honduras… Te persiguen por la Libertad, te persiguen desde la calle Real).

Cuatro hombres encapuchados, manejando un coche, lo secuestraron, lo golpearon, lo amenazaron, le pidieron información sobre la Resistencia. (Información que no diste, Walter, porque no te iban a doblar con golpes. Ni con la muerte).

En una declaración realizada por Walter un mes atrás alertaba: "Por su parte la Asociación LGTTB Arcoíris y el Colectivo TTT de la Ciudad de San Pedro Sula, activistas y defensores de derechos humanos, denuncian que desde el pasado 29 de junio del año en curso, horas anteriores que se había generado el Golpe de Estado, se incrementaron los crímenes de odio y homofobia promovidos por la Cúpula Religiosa Hondureña, en complicidad con los Grupos Opresores como son la Fuerzas Armadas, la Secretaría Nacional de Seguridad, la Empresa Privada, los Grupos Provida, el Opus Dei. Estos delitos ponen una vez más en evidencia los altos niveles de odio, estigma y discriminación contra personas de la diversidad sexual, lo que llamamos, homofobia, lesbofobia, bifobia, y sobre todo transfobia, de los que somos objetos las personas que tenemos una orientación sexual o identidad de género diferente a la del patrón de la norma heterosexual. En la ocasión de la pérdida de dos amigas más esta última semana, reiteramos que NO es ACEPTABLE que en estos últimos 4 meses, durante un tan corto período, hayan muerto de forma violenta cruel e inhumana 9 compañeras trans y compañeros gay, 6 de ellas/os en el sector de San Pedro Sula y 3 en la ciudad de Tegucigalpa".

(Estando todavía en poder de tus captores, le quitaste la capucha a uno de ellos. Eso no te lo perdonaron, Walter. Ellos no pueden andar sin capucha. Le tienen miedo al pueblo. Le tienen miedo a los rostros descubiertos de la Resistencia).

En esa oportunidad Walter escapó. Declaró entonces: "Pensé que me iban a bajar las defensas puesto que soy portador de VIH. Me fui a un solar baldío cerca del Parque La Concordia, que estaba oscuro. Sólo escuché el ruido de la camioneta y yo estaba boca arriba". (Creíste que te desangrabas en La Concordia, Walter, pero resististe, un poco más).

Tanta resistencia no se perdona. Ahorita, las bestias lo mataron. Lo mataron por ser parte de su pueblo, de sus luchas. Lo mataron por defender sus derechos. Lo mataron por ser joven. Por ser duro en la pelea. Por ser tierno con los compañeros y compañeras. Por ser valiente.
…
Estoy lejos de Honduras, y estoy increíblemente cerca. Como para sentir la bala. Como para sentir el cuerpo que se rompe. Como para sentir tu grito Walter… ¡Me dieron esta vez las bestias!!

Estoy cerca como para sentir el dolor callado de muchos y muchas que te conocieron, y que ahora temen el ruido tan cercano de las balas. Como para sentir también muy cerca los gritos de quienes dicen "nos tienen miedo porque no tenemos miedo".

Aunque claro, el miedo, ese viejo compañero, lo vamos ajustando al cuerpo todos los días.

Estoy cerca como para sentir la indignación de las compañeras, de los compañeros… la rabia… el compromiso… y la indiferencia de los que miran para otro lado, por otro miedo, más estúpido y más brutal… el miedo al qué dirán…

Me duele Walter tu muerte joven, tu cuerpo sin capucha atravesado por la bala.

Pienso que un día tu nombre pintará las paredes de la calle Real, de la plaza Libertad, de la Concordia. Pienso que muchos hombres corajudos de la resistencia, saldrán a la calle diciendo: hoy todos somos gays. Pienso que muchas mujeres que recibieron condones para cuidar sus vidas, cuidarán de tu memoria. Pienso que muchas y muchos que no te conocimos, en distintos rincones del mundo, ahora estaremos aprendiendo a escribir tu nombre, tu historia, tu ejemplo… Y escribiéndolo te viviremos muchas veces. Seremos Walter, acusaremos al poder desde tu cuerpo. Y andaremos repartiendo condones, aprendiendo a vivir con SIDA, desenmascarando a las bestias, denunciando a los señores de la muerte. Viviendo Walter con vos, las vidas que nos queden.

Lunes, 14 de diciembre, 2009

* Secretaria de América Libre y periodista

El regreso colonial a 20 años de la invasión a Panamá

Stella Calloni *

Adital -

A escasos días de conmemorarse dos décadas de la trágica invasión de Estados Unidos a Panamá la madrugada del 20 de diciembre de 1989, compañeros del Frente Nacional y Social de Panamá (Frenaso) de ese país envían este mapa de bases o estructuras estadunidenses que podrán repartirse por todo el país.

Hace unos tres meses se firmó el acuerdo entre el nuevo gobierno panameño del derechista presidente Ricardo Martinelli para establecer cuatro bases militares de Estados Unidos, configurando la más grande traición al pueblo que tanto luchó por liberarse del colonialismo del siglo XX.

Las bases militares convertirán a Panamá entero en una zona colonial, y significan una virtual anexión como la de Colombia, y la continuidad de una ocupación que comienza a extenderse cada vez más, desde que el Plan Mérida impuesto en México, convirtió al Río Bravo en el comienzo del nuevo trazado del proyecto geoestratégico de recolonización que es el Plan Colombia.

Las cuatro grandes bases aeronavales norteamericanas en territorio panameño, se suman a las siete bases en Colombia, al trazado del Plan Puebla Panamá, para lo cual el gobierno estadounidense produjo un golpe de Estado en Honduras, en protección a sus bases y estructuras militares en ese país, que no se concentra sólo en Soto Cano, Palmerola.

Esto indica la gravedad del avance de Estados Unidos sobre América Latina, en los diseños de Seguridad Hemisférica del Siglo XX que se constituyen en la más grande amenaza de las últimas décadas. El entrañado de bases, como la serie que están plantadas en varios países de América Latina, infraestructuras militares como las que existen en Paraguay, que pueden ser rápidamente ocupadas por tropas de invasión, dan la pauta de la política de cercos que se intenta imponer sobre países cuyos gobiernos fueron elegidos por abrumadoras mayorías populares, que tienen el derecho a recuperar su independencia real en el siglo XXI.

No fue bajo un gobierno republicano, ligado con todas las mafias del poder mundial, autor del primer genocidio en el siglo XXI, en Afganistán e Iraq, como el de George W. Bush, en el que se impusieron estos acuerdos, que destruyen todo principio soberano e imponen a los pueblos por la fuerza, una presencia imperial-colonial justamente cuando se conmemora el bicentenario de la independencia de América Latina del colonialismo español, la que fue castrada de raíz por el expansionismo imperial de Estados Unidos.

Que el caso de la instalación de las bases en Panamá ya estaba arreglado con Martinelli lo indica el hecho de que la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton fue enviada por el presidente Barack Obama a firmar con el gobierno panameño el acuerdo de bases militares, en un país que no tiene ejército ni fuerza aérea ni naval, porque el primer acto de la invasión de diciembre de 1989 fue destruir unas fuerzas armadas concebidas por el general Omar Torrijos como nacionales y populares a las que se iba a confiar el control soberano del Canal de Panamá.

Torrijos murió como causa de un atentado el 31 de julio de 1981, después de haber sido incluido como un gobernante militar de izquierda molesto a los intereses de Estados Unidos en el Documento de Santa Fe uno, junto al presidente ecuatoriano Jaime Roldós, fallecido en otro "avionazo" en mayo de ese mismo año.

Estados Unidos "limpió" el camino de dos dirigentes importantes para la historia de emancipación de América Latina, como se revela en documentos sobre las acciones de la CIA.

Como otro hecho simbólico una de las nuevas bases estará ubicada en la Isla Chapera muy cercana a la isla de Contadora que se hizo famosa en el mundo porque allí comenzó una iniciativa independiente para lograr la paz en la región en 1983.

También Estados Unidos hizo una guerra encubierta para destruir a la Iniciativa de Contadora (Panamá, México, Colombia y Venezuela), que luego derivó en la de Esquipulas, para tratar de reducir los valiosos elementos que apuntaban a terminar con las verdaderas e injustas causas que originaron los conflictos en Centroamérica. Otras bases se ubican en Rambala provincia de Bocas del Toro; Punta Coco Veraguas y la cuarta en Bahía Piña, Darién.

Y a eso se suma esta nueva denuncia del Frenaso sobre otros trazados ominosos. Que nada es lo mismo en estos tiempos, es algo que deberán aprender algunos sectores de izquierda, porque difícilmente este acuerdo se hubiera firmado si ganaba el Partido Democrático Revolucionario (PRD) que con todo lo que se pueda esgrimir como contradicción, demostró varias veces que no se hubiera prestado a un acto similar.

Este partido creado por Torrijos mantuvo junto a la mejor tradición de otros de más pequeños de izquierda, la lucha por el desmantelamiento de la Zona del Canal de Panamá. Fue en un gobierno del PRD que se cerró la Escuela de las Américas en 1983 y mucho tiempo después, a fines de 1999, se levantó el Comando Sur con toda su serie de bases establecidas allí. Detrás quedaba una larga lucha del pueblo panameño, que no se recuerda ahora.

"Otro caso a mencionar es cuando el gobierno Ernesto Pérez Balladares no permitió el establecimiento del Centro Multilateral Antidrogas coordinado por USA", señala el informe del Frenaso, que agrupa a movimientos sociales.

Añaden que "estas bases servirán de puente y abastecimiento a las fuerza militares norteamericanas, que las utilizarán como punto de operación y cubrimiento hasta lo mas lejano del Cono Sur sin necesidad de reabastecimiento de sus fuerzas aéreas, lo que le dará un poder de ataque cien por ciento efectivo".

* Periodista e escritora argentina

Ultimátum a la Tierra

Ignacio Ramonet *

Adital -
Representantes de todos los países del mundo se reúnen en Copenhague (Dinamarca) del 7 al 18 de diciembre en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, con el objetivo de evitar que, de aquí a 2050, la temperatura media del planeta aumente en más de dos grados. Si la Tierra fuese un balón de fútbol, el espesor de la atmósfera sería de apenas dos milímetros... Nos hemos olvidado de la increíble estrechez de la capa atmosférica y consideramos que ésta puede absorber sin límites cualquier cantidad de gases nocivos. Resultado: se ha creado, en torno al planeta, un sucio envoltorio gaseoso que captura el calor del sol y funciona como un auténtico invernadero.

El calentamiento del sistema climático es una realidad inequívoca. Unos 2.500 científicos internacionales, miembros del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre la Evolución del Clima (GIEEC) (1), lo han confirmado de modo indiscutible. Su causa principal es la actividad humana que produce un aumento descontrolado de emisiones de gases, sobre todo dióxido de carbono, CO2, producto del consumo de combustibles fósiles: carbón, petróleo, gas natural. La deforestación acrecienta el problema (2).

Desde la Convención del Clima y la Cumbre de Río de Janeiro en 1992, y la firma del Protocolo de Kioto en 1997, las emisiones de CO2 han progresado más que durante los decenios precedentes. Si no se toman medidas urgentes, la temperatura media del planeta aumentará por lo menos en cuatro grados. Lo cual transformará la faz de la Tierra. Los polos y los glaciares se derretirán, el nivel de los océanos se elevará, las aguas inundarán los deltas y las ciudades costeras, archipiélagos enteros serán borrados del mapa, las sequías se intensificarán, la desertificación se extenderá, los huracanes y los tifones se multiplicarán, centenares de especies animales desaparecerán...

Las principales víctimas de esa tragedia climática serán las poblaciones ya vulnerables de África subsahariana, de Asia del sur y del sureste, de América Latina y de los países insulares ecuatoriales. En algunas regiones, las cosechas podrían reducirse en más de la mitad y el déficit de agua potable agravarse, lo que empujará a cientos de millones de "refugiados climáticos" a buscar a toda costa asilo en las zonas menos afectadas... Las "guerras climáticas" proliferarán (3).

Para evitar esa nefasta cascada de calamidades, la colectividad científica internacional recomienda una reducción urgente del 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero. Único modo de evitar que la situación se vuelva incontrolable.

En esa perspectiva, tres son los temas centrales que se abordan en Copenhague: 1) determinar la responsabilidad histórica de cada Estado en la actual degradación climática, sabiendo que el 80% de las emisiones de CO2 son producidas por los países más desarrollados (que sólo reúnen el 20% de la población mundial), y que los países pobres, los menos responsables del desastre climático, padecen las consecuencias más graves. 2) fijar, en nombre de la justicia climática, una compensación financiera para que aquellos Estados que más han degradado el clima aporten una ayuda significativa a los países del Sur que permita a éstos luchar contra los efectos de la catástrofe climática. Aquí se sitúa uno de los principales desacuerdos: los Estados ricos proponen una suma insuficiente, cuando los países pobres reclaman una justa compensación más elevada. 3) definir con vistas al futuro un calendario vinculante que obligue política y legalmente a los actores planetarios -tanto a los países desarrollados como a las otras potencias (China, Rusia, la India, Indonesia, México, Brasil)- a reducir progresivamente sus emisiones de gases de efecto invernadero. Ni Estados Unidos ni China (los dos principales contaminadores) aceptan esta perspectiva.

Además de esta agenda, un fantasma recorrerá las mesas de discusión de Copenhague: el del necesario cambio de modelo económico. Existe en efecto una grave contradicción entre la lógica del capitalismo (crecimiento ininterrumpido, avidez de ganancias, explotación sin fronteras) y la nueva austeridad indispensable para evitar el cataclismo climático ( léase, p. 32, el artículo de Riccardo Petrella ).

Si el sistema soviético implosionó fue, entre otras razones, porque descansaba sobre un método de producción que valoraba principalmente el beneficio político de las empresas (creaban obreros) y no su coste económico. De igual modo, el sistema capitalista actual únicamente valora el beneficio económico de la producción, y no su coste ecológico. Con tal de obtener un beneficio, no le importa que un producto tenga que recorrer miles de kilómetros, con la emisión de toneladas de CO2 que eso supone, antes de llegar a las manos del consumidor. Aunque ello ponga en peligro, a fin de cuentas, a toda la humanidad.

Por otra parte, es un sistema despilfarrador que agota los recursos del planeta. Actualmente la Tierra ya es incapaz de regenerar un 30% de lo que cada año consumen sus habitantes. Y demográficamente éstos no cesan de crecer. Somos ya 6.800 millones, y en 2050 seremos 9.150 millones... Lo que complica el problema. Porque no hay recursos para todos. Si cada habitante consumiese como un estadounidense se necesitarían los recursos de tres planetas. Si consumiese como un europeo, los de dos planetas... Cuando no disponemos más que de una Tierra. Una diminuta isla en la inmensidad de las galaxias.

De ahí la urgencia en adoptar medidas que detengan la huida hacia el abismo. De ahí también, ante el cinismo de muchos líderes mundiales, la rabia de los miles de militantes ecologistas que convergen de todo el planeta hacia la capital danesa gritando dos consignas: "¡Cambiad el sistema, no el clima!" y "Si el clima fuese un banco ¡ya lo habrían salvado!".

Se cumplen diez años de las grandes manifestaciones de la "batalla de Seattle" que vieron nacer el movimiento altermundialista. En Copenhague, una nueva generación de contestatarios y activistas, en nombre de la justicia climática, se dispone a abrir un nuevo ciclo de luchas sociales. La movilización es enorme. La pelea va a ser grandiosa. Está en juego la supervivencia de la humanidad.

Notas:

(1) Recompensado colectivamente, en 2007, con el Premio Nobel de la Paz por sus informes sobre los cambios climáticos.
(2) Los árboles, las plantas y las algas de los océanos absorben y neutralizan el CO2, y producen oxígeno; de ese modo ayudan a combatir el efecto invernadero.
(3) Léase Harald Welzer, Les Guerres du climat. Pourquoi on tue au XXIe siècle , traducido del alemán por Bernard Lortholary, Gallimard, París, 2009.
http://www.monde-diplomatique.es/

* Le Monde Diplomatique

Crisis globales: Soluciones sostenibles a las crisis globales

Adital -
¡Hay que actuar en Europa, basta de retórica!

El crash financiero ha afligido al planeta durante más de un año. Ha afectado gravemente a la economía real, y todavía están por llegar los peores efectos para la gente común. El desempleo sigue aumentando en todas partes, las insolvencias alcanzan niveles sin precedentes, y los sistemas sociales se encuentran sometidos a presiones cada vez mayores. Esta crisis afecta a toda la humanidad, pero, en particular, a los grupos más vulnerables, como son los trabajadores de ingresos más bajos, los desempleados, los campesinos, los migrantes y las mujeres. Las crisis de los alimentos y de los sistemas energéticos constituyen otra dimensión adicional al mal funcionamiento del sistema económico actual.

Los pueblos del Sur están soportando, una vez más, la carga más pesada de estas crisis sin precedentes. Estas crisis son la consecuencia del sistema (neoliberal) de producción y consumo que se asienta en las economías de libre mercado y en el laissez-faire, y son impulsadas por los grupos de presión de las grandes corporaciones- a la cabeza de las cuales se encuentra el lobby del sector financiero. Este sistema conduce a la redistribución desigual de la riqueza, a la transferencia de las ganancias del trabajo hacia el capital, y al intercambio comercial injusto y desigual; y es la causa de la perpetración y acumulación de deudas irresponsables, ecológicas e ilegítimas, del saqueo de los recursos naturales, del desmantelamiento de la protección social y de la privatización de los servicios públicos, tales como las jubilaciones, la vivienda y los servicios de salud. Esta situación debe ser cambiada radicalmente.

LA UR - CONTINÚAN LAS REFORMAS MARGINALES

Los gobiernos de la UE y la Comisión Europea no han cambiado de dirección en su respuesta a la crisis. Las propuestas de reforma financiera de la UE son muy limitadas, no abordan las causas profundas de la crisis, y son totalmente insuficientes en relación a lo que se exige para edificar un sistema financiero sólido. Y como ocurrió en el pasado, los gobiernos de la UE están pasando los costos de la crisis a los contribuyentes en lugar de aplicar el principio de que "el que especula paga". Las medidas de rescate y de estímulo aplicadas hasta ahora no son más que pequeños pasos en la dirección de evitar el colapso económico total, pero crecen de visión de futuro y no son suficientes para garantizar un sistema equilibrado, y la estabilidad a largo plazo. De hecho, el gasto de fondos públicos debería haber sido utilizado para apoyar a otros sectores económicos, asumiendo el compromiso de promover una economía ecológica y socialmente justa. También resulta dudoso que el apoyo sea suficiente para evitar la deflación y la depresión de larga duración. Aunque la mayoría de los países en el Sur Global, y también muchos de los estados miembros de la UE, carecen de la capacidad financiera para apoyar y transformar adecuadamente sus economías, la Unión Europea no permite desarrollar instituciones alternativas para canalizar los fondos necesarios para las inversiones públicas en estos países. Por el contrario, la UE está promoviendo un papel reforzado del Fondo monetario Internacional y del Banco Mundial. Estas instituciones han empujado durante tres décadas a los países en desarrollo a la pobreza, a través de planes de ajuste estructural, que han sido impuestos como exigencia para la obtención de fondos. La imposición de tales condiciones supone una presión adicional sobre los países pobres y el resto de los países receptores, que puede desembocar en una nueva crisis de deuda.

Por si fuera poco, la UE está promoviendo agresivamente, junto con otros países desarrollados y emergentes, los Acuerdos Bilaterales de Libre Comercio y la conclusión de la Ronda de Doha de la OMC, como medidas clave para relanzar la economía. Los abajo firmantes organizaciones de la sociedad civil exigimos que los gobiernos europeos hagan frente a las causas reales de la crisis actual. Tratar los síntomas no va a ser suficiente. En Europa y en el mundo necesitamos un sistema regulatorio global que ponga el sistema financiero al servicio de los intereses de los pueblos y de las personas.

Esto debería promover un nuevo paradigma económico basado en la realización de los derechos humanos, el trabajo decente, la soberanía alimentaria, el respeto al medio ambiente, la diversidad cultural, la economía social y solidaria y un nuevo concepto de la riqueza.

LAS REFORMAS FINANCIERAS DE LA UE: PARCIALES Y FRAGMENTARIAS

Las reformas actuales que promueve la Comisión Europea (CE) no muestran que el interés público esté en el fondo de las propuestas de reforma financiera de la UE. No sirven para regular de manera adecuada, ni para supervisar a todos los operadores y productos financieros. Las directivas y medidas en relación con los Fondos de Inversión especulativos, (Hedge Funds); los requerimientos de capital, las agencias de calificación de crédito, los mercados de derivados y la fiscalidad sobre el ahorro, también fallan en corregir los problemas subyacentes, y en erradicar la especulación que perjudica a las sociedades y a la economía.

Algunos ejemplos:

• La propuesta de la CE para hacer los mercados de derivados "eficientes, seguros y sólidos"1 no incluye una regulación adecuada, ni la supervisión del riesgo de los productos financieros;

• Las nuevas estructuras de supervisión acordadas en junio de 2009, incluyendo el Consejo Europeo de Riesgos Sistémicos, son insuficientes para hacer frente a los riesgos de los conglomerados financieros multi-países;

• Las medidas actuales sobre educación financiera y de seguridad de los depósitos no aseguran los ahorros de la gente en caso de crisis financiera;

• Las propuestas de la CE sobre la concesión de préstamos y créditos responsables2 no incluyen criterios sociales ni ambientales, que permitirían encauzar a la economía hacia metas más sostenibles;

• Las propuestas de la CE para la reforma de la directiva del impuesto sobre el ahorro son insuficientes para solucionar de manera efectiva el problema de la evasión fiscal;

• La UE está impulsando de manera activa la conclusión de la Ronda de Doha de la OMC, que incluye una mayor liberalización de los servicios financieros bajo el acuerdo GATS, y en las negociaciones FTA/ EPAs lo que implica la reducción de la capacidad de los gobiernos para regular a los agentes y a los productos financieros.

Todas estas propuestas no acaban con la especulación. Como resultado, los más ricos pueden continuar apostando su dinero en el actual casino financiero, en lugar de hacerlo en la economía real. Sin embargo, una economía social y ecológicamente sostenible sólo puede lograrse con un sistema financiero orientada a estos fines, en lugar de servir a los intereses de los especuladores y a una pequeña minoría dominante. Exigimos a nuestros gobiernos de la UE:

- La regulación de todos los agentes e instituciones financieras. Todos los operadores financieros deben ser regulados y supervisados, y deben operar con plena transparencia. Debe de restaurarse la separación clara entre los bancos de ahorro y los bancos de inversión.

- Regular estrictamente los productos financieros. Se deben prohibir las operaciones fuera de balance, las transacciones offshore y las operaciones financieras de riesgo, tales como los ventas a corto plazo en descubierto, o instrumentos como vehículos de inversión estructurada (SIV), los instrumentos de deuda titulizados en fondos de activos (CDO) y las negociaciones de derivados en mercados extra- bursátiles OCT . La CE también debería prohibir la especulación sobre futuros de productos básicos por parte de operadores no comerciales (como los fondos de cobertura de alto riesgo, los fondos de inversión índice, etc.) Los operadores que se dedican a manipular el mercado de materias primas deben ser sancionadas por una autoridad pública.

- Cerrar los paraísos fiscales que funcionan bajo la jurisdicción de cualquier Estado miembro de la UE. Debe existir el intercambio automático de información garantizada a través de un acuerdo multilateral, siendo fundamental el aplicar fuertes sanciones contra los territorios y los usuarios que lo incumplan para hacer frente a este problema.

- Promover instituciones y productos financieros que satisfagan las necesidades de las personas y del medio ambiente. Deben prohibirse las instituciones y las prácticas financieras altamente especulativas y apalancadas. Es necesaria más banca pública y banca cooperativa y mejores seguros para garantizar los ahorros de la gente.

- Comprometer a los bancos que reciben fondos del Estado o garantías estatales a hacer inversiones sostenibles. Los bancos que reciben el apoyo público en cualquier forma (por ejemplo, garantías públicas, paquetes de rescate) deberían estar obligados a apoyar inversiones sostenibles que fomenten el empleo social y ecológicamente sostenible. También deben ser obligados a permanecer al margen de la especulación con alimentos, o de los grandes proyectos no sostenibles de infraestructura. Los directores de los bancos deben ser jurídicamente responsables por los impactos de sus actividades. Las personas afectadas por las operaciones y las inversiones financiadas por los bancos de la UE deben estar habilitados para llevar a los bancos a los tribunales de la UE.

1. EC, Financial services: Commission outlines ways to strengthen the safety of derivatives markets, Press release IP//09/1083, 3 July 2009
2. EC, Financial services: Commission launches consultation on how to ensure responsible lending and borrowing in the EU, press release IP/09/922, 15 June 2009 http://europa.eu/rapid/pressReleasesActiondo?reference=IP/09/922&format=HTML&aged=0&language=EN&guiLanguage=en and see also http://ec.europa.eu/internal_market/consultations/docs/2009/responsible_lending/consultation_en.pdf

HACER QUE LA ECONOMÍA SEA SOCIAL Y ECOLÓGICAMENTE SOSTENIBLE Y LUCHAR CONTRA EL PODER CORPORATIVO

Las actuales medidas adoptadas por los gobiernos de la UE para hacer frente a las crisis sociales y ecológicas carecen de visión de futuro y no tienen en cuenta la magnitud de la crisis. La creencia ciega en el mercado para resolver estos problemas, se mantiene intacta.

Algunos ejemplos:

• La Unión Europea promueve una mayor liberalización del comercio - a través de la conclusión de la Ronda de Doha de la OMC y de los acuerdos bilaterales y regionales de libre comercio, como solución para reactivar el crecimiento económico.

• La UE planea promover, aún más, la flexibilización del mercado laboral de la UE, como respuesta al aumento del desempleo

• La UE, margina, todavía más, la participación productiva de los migrantes en la economía, desestabiliza el flujo de remesas de los migrantes e intensifica la criminalización de sus comunidades a través de la Directiva Retorno de la UE.

• La UE promueve la expansión de los mercados de emisiones en el marco de las actuales negociaciones sobre el clima de Naciones Unidas, fomentando la ilusión de que los mercados de emisiones son una solución clave.

Las propuestas de la UE no abordan las causas básicas de las crisis: social, medioambiental, el hambre y la energía, sino que favorecen que las empresas de la UE sigan aumentando sus beneficios, a costa de los ingresos de los agricultores y de los trabajadores, y del medio ambiente.

Exigimos a los gobiernos de la UE:

- Iniciar un proceso de armonización "hacia arriba" de los ingresos de los trabajadores, y de los derechos sociales y laborales en Europa, incluidos los de los trabajadores migrantes. Siguiendo la aplicación de la agenda de la OIT sobre trabajo decente, debe establecerse un proceso de convergencia social, incluida la fijación de salarios mínimos europeos y el final de la competencia entre los Estados miembros de la UE, a través de la erosión de sus sistemas fiscales y de bienestar. Debe desarrollarse e implementarse una reducción coordinada de las horas de trabajo en la UE. Se debe establecer una regulación en toda Europa, que acabe con los contratos de trabajo precarios, estandarizando y haciendo permanente los contratos de trabajo garantizado en toda Europa.

- Invertir en infraestructura pública y en la transformación medioambiental de la economía. Afrontar seriamente el cambio climático requiere un cambio hacia una economía post-carbono y de bajos recursos que genere "empleos verdes" decentes para millones de personas en la UE y en el mundo. Los fondos públicos generados por los nuevos impuestos (ver el siguiente punto) deben ser invertidos en la reconstrucción y ampliación de las infraestructuras públicas ferrocarriles, transporte público local, los sistemas sostenibles de energía local, la educación, la salud, etc.), en viviendas ecológicas y empleos que contribuyan a la conversión ecológica de la economía (por ejemplo, medidas de eficiencia energética, economías localizadas de alimentos, etc.). Las subvenciones y los paquetes de ayuda para todos los sectores industriales se deben utilizar para ayudar al sector y a sus empleados para que se comprometan a un proceso de transición socialmente justa hacia una economía post-carbono, necesitada de bajos recursos.

- Financiar los paquetes de rescate con nuevos impuestos. Es necesario aplicar impuestos sobre las transacciones financieras, el aumento de los impuestos sobre la renta de los ricos y mayores impuestos sobre las ganancias de las grandes empresas y corporaciones para ayudar a estabilizar los mercados financieros y obtener fondos públicos para apoyar la transformación social y ecológica de las economías. Los ingresos fiscales se utilizarán para pagar los rescates bancarios y para apoyar la inversión pública para la transformación socialmente justa y ecológica de las economías, poniendo un énfasis particular en los países en desarrollo y en los países de Europa oriental.

- Detener la promoción del libre comercio y la liberalización de la inversión y reformar la política de comercio exterior y de inversión de la UE. Tanto los gobiernos de la UE, como los países en desarrollo, necesitan tener jurisdicción para planificar y regular sus economías. Los acuerdos de libre comercio, tal como son promovidos por la OMC o por medio de negociaciones directas con otros países o regiones, deben ser sustituidos por políticas comerciales y de inversión que pongan en primer término los intereses de los agricultores, los trabajadores, el medio ambiente y el respeto de todos los derechos humanos. Los servicios financieros no deben ser liberalizados a través de tales políticas y tratados.

- Hay que poner al Banco Central Europeo bajo el control público y ampliar su cometido en la defensa del empleo y el apoyo a la transición hacia una economía post-carbono y de bajos recursos.

- Establecer un nuevo sistema mundial de reservas. La estabilización de los tipos de cambio debe garantizarse mediante el establecimiento de un sistema mundial de moneda de reserva, tal como ha sido promovido por la reciente cumbre de la ONU sobre la crisis mundial.

ORGANIZAR UN PROCESO DEMOCRÁTICO BASADO EN NORMAS QUE REGULEN DE FORMA VINCULANTE LA INFLUENCIA DE LAS ELITES ECONÓMICAS Y FINANCIERAS

Las mismas personas que han demostrado ser incapaces de hacer funcionar un sistema fiable de finanzas siguen teniendo bajo sus manos las palancas políticas y económicas. Aún peor, los agentes financieros y las élites económicas que han presionado para la liberalización de los mercados financieros y la economía, han gozado de un acceso privilegiado a los responsables de las políticas económicas. Las numerosas consultas sobre las reformas llevadas a cabo por la Comisión y el Parlamento Europeo siguen sometidas a los mismos grupos de presión de empresas financieras que lograron imponer la desregulación. Los débiles requisitos de capital (5%) propuestos para la titularización, constituyen un ejemplo
de la continua presión del lobby desregulatorio.

Exigimos a los gobiernos de la UE:

- Poner fin al acceso privilegiado de los bancos y otros agentes financieros en la toma de decisiones a todos los niveles.

- Poner en marcha las consultas públicas que incluya a todos los sectores de la sociedad y a todos los interesados. Deberán prohibirse los grupos asesores que están controlados por representantes del sector financiero, como ocurrió con el Grupo de Larosière.

- Apoyo a un proceso multilateral bajo los auspicios de las Naciones Unidas para hacer frente a la crisis. El G20 no es un órgano legítimo. Las reformas tienen que ser desarrollados de una manera democrática e incluyente. Todas las naciones, no sólo las naciones más ricas, tienen que estar debidamente representados en el desarrollo de soluciones sostenibles.

Firmas:

Africa Europe Faith and Justice Network (AEFJN)
Central and Eastern Europe Bankwatch Network
Eurodad
European Attac Network
European Coordination Vía Campesina
European Marches against unemployment, insecure labor and social exclusion
Friends of the Earth Europe
Reclaiming spaces
Seattle to Brussels Network
Terre des Hommes International Federation (TDHIF)
Women in Development Europe (WIDE)
European AntiPoverty Network
ActionAid
Organizations from EU Member States
Action Solidarité Tiers Monde, Luxembourg
AITEC, France
Asociación Paz Ahora, España
Asociación Socialismo XXI, Spain
Association for the Development of the Romanian Social
Forum (AD ESR)
Attac Austria
Attac Catalonia
Attac Finland
Attac France
Attac Germany
Attac Hellas
Attac Hungary
Attac Poland
Attac Spain
Attac Sweden
Attac Vlaanderen
Belgian Social Forum
Campagna per la Riforma della Banca Mondiale (CRBM), Italy
Centre national de coopération au développement (CNCD), Belgium
Corporate Europe Observatory (CEO)
Ecologistas en Acción/Ekologistak Martxan/Ecologistes en Acción/Ben Magec, Spain
El Observatorio de Multinacionales en América Latina de la Asociación Paz con Dignidad, Spain
Federacion de Asociaciones para la defensa de la Sanidad Pública, Spain
Forum anticapitalista de reflexion y Generacion de Alternativas (FARGA), Spain
Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC), Spain
Intersindical Valenciana, Spain
Observatorio de la deuda en la globalización, Spain ÖBV
La Via Campesina Austria
Pancyprian Public Employees Trade Union (PASYDY),
Cyprus
Plataforma de Solidaridad con Chiapas, Spain
Plataforma Rural - Alianzas por un Mundo Rural Vivo, Spain
Romanian Social Forum SETEM, Spain
Transnational Institute, Netherlands
Unidad Cívica por la República, Spain
Union Syndicale Solidaires, France
War on Want, UK
WEED - World Economy, Ecology & Development Association, Germany
Zukunftskonvent, Germany
Foro Social de la Rioja, Spain

La voz del Pueblo Nasa sigue en riesgo

ACIN *

Adital -
El Tejido de Comunicación de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca -ACIN- alerta que Radio Pa'yumat, "la voz del Pueblo Nasa" continúa en riesgo no sólo por las acciones indiscriminadas de los actores armados legales e ilegales, sino también por la presión del gobierno, que desde el Ministerio de Comunicaciones ha congelado algunas cuentas de la ACIN por falta de pago del espectro electromagnético. Presión que además afecta a casi todas las emisoras de carácter público en el Cauca.

Radio Pa’yumat, emisora del Tejido de Comunicación cuenta, comparte, escucha y visibiliza la realidad que se vive en estos territorios, contribuyendo a través de diversas voces, mensajes y opiniones a entender las causas y consecuencias de lo que está pasando en el país y el mundo. Por eso se acompaña a la comunidad, para que a partir del entendimiento de la realidad que los medios de comunicación masivos tergiversan y ocultan, se tomen decisiones en defensa de la vida y el territorio. Seguramente por esta labor de la radio, además de sufrir daños a los equipos, compañeros como Manuel Rozental y Gustavo Ulcué han tenido que abandonar la zona, y otros como Emilio Basto y Hugo Dagua, han sido perseguidos.

Ayer 14 de diciembre, se cumplió un año del sabotaje realizado contra Radio Pa’yumat, en el que manos malintencionadas le cobraron al Tejido de Comunicación la motivación, la concienciación, la movilización y la denuncia permanente desde la Minga de Resistencia Social y Comunitaria en el 2008. Ocurrió justamente 2 días antes del atentando contra Aida Quilcué, en el que asesinaron a su compañero Edwin Legarda. "Cabe aclarar que este episodio hace parte de un plan integral que busca desestabilizar el proceso de comunicación que se ha convertido en una estrategia clave para la resistencia de la comunidad", ratifican las y los comunicadores de la ACIN, precisamente porque no sólo ellos han sido víctimas de amenazas. También la emisora Uswal Nasayuwe Stereo de Caldono, ha denunciado recientes y reiteradas amenazas de los actores armados.

Después del sabotaje, tan sólo en agosto Radio Pa’yumat logró volver con mínimas condiciones al aire, gracias al apoyo de la comunidad interna y externa, pero sólo hubo pocos meses de tranquilidad, porque desde octubre se intensificaron las acciones militares tanto del ejército como de la guerrilla, quiénes hacen presencia y protagonizan enfrentamientos en el Resguardo de Munchique los Tigres, precisamente en el lugar donde se reubicó la torre de transmisión. Acciones que colocan en riesgo permanente a la comunidad en general, al transmisorista que habita cerca de la torre y a los equipos que se lograron arreglar con tanto esfuerzo. "Este lugar, por ser un sitio estratégico, está siendo utilizado por los grupos armados como campo de refugio para realizar actividades de inteligencia militar. Esto representa un inminente peligro para todos los habitantes del sector, pues cuando la guerrilla se retira llega el ejército indagando por la ubicación de los guerrilleros y cuando se va el ejército, la guerrilla hace lo mismo", manifestaron con preocupación comuneros y comuneras de este resguardo.

Sumado a esto, el Ministerio de Comunicaciones congeló la cuenta bancaria de la emisora y otras de la ACIN, a causa del no pago del espectro electromagnético. Además es posible que Radio Pa'yumat salga nuevamente del aire, porque en febrero se vence la licencia de funcionamiento y esto llevaría al cierre obligatorio de la emisora. Situación que no sólo afecta al Pueblo Nasa y a la ACIN, sino a todas las organizaciones sociales y populares que cuentan con emisoras de interés público como herramientas claves en momentos de emergencia. Esto muestra cómo la comunicación desde los pueblos indígenas y desde los sectores sociales y populares es vista como una amenaza para el régimen y por eso busca acallar estas voces de la conciencia. "No se está amenazando a unos comunicadores indígenas que por temor se van del territorio, se está amenazando la palabra y la vida de un pueblo que resiste con dignidad", ratifican las y los comunicadores desde el norte del Cauca.

"Los convocamos para que rechacen a todos los grupos armados, sean de izquierda o de derecha que están invadiendo nuestra casa. Ningún grupo que ingresa a nuestro territorio portando armas, nos protege o nos defiende, todos están sembrando dolor y por eso exigimos su retiro", puntualizaron desde el Pueblo Nasa en el norte del Cauca en Colombia.
Ler comunicado completo: http://www.nasaacin.org/noticias.htm?x=10847

[Minga Informativa de Movimientos Sociales - http://movimientos.org/]

* Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca. Tejido de Comunicación y Relaciones Externas

¿Son los derechos humanos una verdad moral laica o cristiana?

José Ignacio Calleja *

Adital -
El Día internacional de los Derechos Humanos, hoy, 10 de Diciembre de 2009, me provoca una inquietud semejante a la de millones de personas con buen corazón. ¿Qué es de los derechos más fundamentales de tantos y tantos hermanos nuestros, en un mundo único y en la única vida que a cada uno nos toca en "suerte"? La respuesta nos llega por mil caminos y mil voces se juntan en un lamento, a veces, en una denuncia, otras, y un silencio, las más.

El hecho social, y político, y personal, de la falta clamorosa de derechos fundamentales en tantos lugares y para tantas personas, suscita muchas denuncias y no pocas luchas de la gente. Minorías, en general. Yo creo que es así. Minorías, salvo cuando nos afecta directamente a nosotros. Por tanto, este sería el primer dato a retener y valorar. Son minorías quienes luchan por los derechos humanos de todos, cuando ellos no están directamente afectados. El punto de partida, ¡pre-consciente!, es algo así como, ¡no con lo mío!, o ¡mi modo de vida es innegociable!, y a partir de aquí, hablemos de justicia universal. Y lo mío son cosas, y son ideologías y costumbres, y son hechos jurídicos. ¡No con lo mío!

Pero, hoy, no quiero seguir este camino. Como hombre del mundo cristiano, me preocupa la acogida de los derechos humanos en nuestras convicciones morales. Me inquieta, hoy, esa acogida de los derechos humanos en nuestra moral cristiana, y esto como algo inapelable en su valor y necesidad. A mi juicio, varían algunas razones de fondo respecto a la moral civil, la fe ilumina con peculiaridad teologal las razones antropológicas, en un discernimiento de ida y vuelta, pero las reconoce y acoge, y es la misma necesidad y urgencia, la misma potencialidad de nuestra dignidad de personas la que nos convoca cada día a su verificación en los grandes principios y pautas éticas, y a su concreción en las leyes comunes. Me da mucho miedo un cristianismo que no sepa valorar la dignidad humana y sus derechos, la exigencia moral inapelable que ahí se genera, si alguien en él perdiera la fe.

Lo diré más sencillo. Tiene una importancia desmedida sumar a los cristianos al empeño por la justicia de los derechos humanos de todos y siempre. La tiene para mí, claro está, por sus efectos prácticos. Pero también, por la propia verdad de la fe en la encarnación. Y por la verdad de nuestra condición de personas con dignidad. Hay que diferencias en las concreciones finales, pero compartimos mucho más de lo que reconocemos con la gente de bien. En este sentido, yo sé que es fácil criticar los errores ajenos, y lo merecen, pero hay uno propio que debemos revisar. Los creyentes tenemos la idea de que la dignidad de la persona, sin afirmar a Dios, es un consenso a la baja en derechos y deberes al gusto de cada cual, un compromiso de quita y pon. Esto, a mi juicio, es una simplificación. Cuando de hecho ocurre, no es necesariamente por la falta de fe en Dios, sino por la falta de respeto a la dignidad propia de quienes así actúan o actuamos. Es decir, a menudo somos indignos en la definición de nuestra dignidad. Pero lo mismo ocurre cuando el pecado nos afecta a los creyentes, y somos pecadores (indignos) en la definición de nuestra dignidad. Creer que Dios nos libra de estos "patinazos" es una mitificación de la religión. No sé si es más difícil, quiero pensar que sí, pero llegada la indignidad (el pecado), de sus efectos inmorales no te libra ni Dios. (Mis disculpas por la forma).

Pero volvamos a lo de ser dignos al definir nuestra dignidad en derechos y deberes, en pautas morales, y al cabo, en leyes democráticas. ¿Por qué la moral civil no es, no puede ser, un consenso a la baja, un compromiso de coyuntura? Porque en su definición no entra lo que a cada grupo o persona le apetece, sino lo que exige este principio vital: si no respetamos la igualdad y libertad fundamental de todos, y especialmente de los más débiles (las víctimas) en la comprensión de un principio moral (no matarás, no torturarás, no robarás, no mentirás, no abusarás de otro, no lo manipularás y tratarás como instrumento, no acumularás hasta la ofensa del pobre, nada sin la participación igual y soberana de los afectados…), y en las pautas morales y leyes subsiguientes, somos indignos en la definición de la dignidad. Es evidente que hay un procedimiento, ¡cargado del valor ético de la persona!, para todos los seres humanos, creyentes o no, al definir qué significa dignidad y derechos fundamentales. No es opcional y arbitrario, o a la carta. Desde luego, no necesariamente más, que en una moral religiosa. Las religiones y las culturas tienen esta exigencia de proceder en respeto de la igualdad y libertad de todos, ¡de todos!, y sin ella no son dignas de la dignidad. Es la experiencia íntima y universal que se nos desvela connatural en nuestra conciencia. Por eso decimos, en el encuentro con los otros, y al interior propio, soy persona.

Si nos acercáramos un poco a esta pauta, el vuelco histórico sería evidente, y la moral civil y la moral religiosa se mostraría que aprenden en la misma gramática, ¡la experiencia integral del ser humano en el mundo!, y convergen necesariamente en la misma obligación, "ser dignos de nosotros mismos al definir la dignidad de todos". En teología, ser dignos de la dignidad de quien nos ha creado por amor y con amor nos llama a dar cuenta de nuestra experiencia. Cuando esa experiencia de fe se hace razón moral, surcan las aguas con mil barqueros cuyo error puede ser, y es muchas veces, remar a contracorriente, más no porque sin Dios podamos elegir el sentido del bien y del mal, sino porque ignoramos las buenas artes de la navegación moral, unos por dejación de responsabilidad con la dignidad propia y común, y otros, por dejación de la responsabilidad con esa misma dignidad y el Amor que, en la fe, la ilumina y funda; pero los errores y pecados son propios, no necesariamente un privilegio que los dioses dan a los suyos y con el que castigan a los otros.

Por tanto, no niego, sino que afirmo todo lo que aporta la fe en Dios al afirmar la dignidad de la persona, pero si digo que la razón humana integral tiene potencial y obligación ética para afirmar esa condición y esa valía, y que verlo probado es un gozo para la fe y una reto para compartir una moral civil tan necesaria en la democracias como posible, y en absoluto, un consenso raquítico y a la baja, opcional y al gusto de cada uno. Esto hay que criticarlo donde se dé, pero no es eso, y ¡ay de los cristianos que lo vivan así, qué poco van a valorar las exigencias morales de la dignidad si les flaquea la fe, o qué poco van a apreciar la democracia en sus logros si no legisla a su estricto gusto en todo!

A partir de aquí viene la política y cómo abordar los conflictos, las diferencias de criterio y las formas de las leyes, incluso la desobediencia civil, pero el procedimiento de los iguales en derechos y libertades, y la sustancia personal que lo exige, es inapelable e irrenunciable, en al fe y en la razón, juntas y por separado. Los cristianos deberíamos reconocer y valorar el peso ético de esta experiencia humana compartida (la persona y su dignidad incondicional) como una realidad incuestionable a la luz de la fe, y a luz de al razón integral del ser humano, también; con la medida de lo humano, desde luego; tampoco la fe nos pone a la altura de los dioses, ni en comunicación moral directa con ellos; no seamos vagos en la razón, ni en la fe. Sabemos mucho por tradición, pero la historia nos exige respuestas nuevas en el Espíritu de siempre, y ni la razón es un seguro de vida para acertar, ni la fe viene al mundo con la lección aprendida. Todo es más humano, y a la vez, nada arbitrario; más divino, y a la vez, más responsabilidad histórica. Es la Creación y la Encarnación.

Vitoria-Gasteiz, 10 de Diciembre de 2009

* Facultad de Teología de Vitoria-Gasteiz